Y perderse por Bali…

La Isla de los Dioses, la del viaje de luna de miel, la de “Come, reza, ama”… Simplemente, Bali.

P_20160411_154718

Bali es una isla relativamente pequeña que ofrece prácticamente de todo. Acantilados, templos, arrozales, cataratas, volcanes, lagos y playas, además de una gente maravillosa dispuesta siempre a echar una mano. Así que aburrirse en Bali no está permitido.

Mi consejo es dividir la isla entre 2 y 4 partes y desde cada punto ir moviéndose libremente en coche o moto. Asimismo, la mejor opción es la moto que podréis alquilarla por 2-4€/día. Si nunca habéis llevado una, sinceramente, no creo que sea el lugar para empezar, pues el tráfico es algo caótico y las carreteras no son de lo mejorcito. En cuanto a las indicaciones, éstas son casi inexistentes así que lo mejor es ir preguntando en la ruta.

Yo hice de Ubud mi campamento base y dediqué cada día a una excursión diferente en moto y una tarde a visitar algunos lugares de la ciudad, como el famoso Monkey Forest, el Palacio de Ubud y su mercado.

P_20160407_153228

El primer día, ya con moto, visité Danau Batur y su espectacular triple volcán, además de su cercano templo. De vuelta quedé maravillado por el templo madre de la isla, Pura Besakih. Por el camino, pude visitar también los famosos arrozales cercanos a Ubud, Tegallalang.

P_20160408_162237

La siguiente ruta me llevó a conocer el lago Bratan y su famoso templo “Pura Ulun Danau Bratan” dentro del lago, el magnífico escenario de Jatiluwih y sus terrazas de arroz, donde sufrí un reventón sin importancia gracias a la amabilidad de la gente local.

P_20160409_125751

P_20160409_145038

Por último, antes de desplazarme hacía Lovina, recorrí una parte de la costa este de la isla dónde tuve el primer contacto con las playas de Bali. Pude bañarme en las playas de Sanur, White Beach en Pandang Bai y en Candidasa.

P_20160410_125133

Si tenéis tiempo tampoco es mala idea subir por la carretera dirección a Manggis, queda a mano izquierda antes de llegar a Candidasa. Desde allí empezaréis una carretera serpenteante que subirá y mucho. Tal como se va progresando, se obtienen unas vistas espectaculares con el mar de fondo.

Por otro lado, Lovina es una ciudad que me defraudó un poco, pues es un lugar de relax y descanso (en teoría) pero en realidad se trata de un pueblo que ha notado mucho nuestra crisis económica y ahora pretende adjudicar al “turista” todo aquello que antes vendía. Además, la playa tampoco es nada del otro mundo, así que ni traté de hacer snorkel.

Aunque no hay mal que por bien no venga, pues en la carretera principal del pueblo se puede parar a los autobuses que se dirigen a Gilimanouk (entre 25-40mil rupias). Aquí se encuentra el puerto que conecta vía ferry con Ketapang (6mil rupias), en la Isla de Java, muy cerquita de Banyuwangi, la localidad idónea para una excursión por libre al volcán Ijen.

Finalmente, respecto a templos, museos y demás lugares de pago, sus precios rondan los 10-40mil rupias. Sin embargo, en buena parte de ellos es posible entrar por alguna puerta lateral.

Anuncios

3 comentarios en “Y perderse por Bali…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s