Diario de a bordo: Marruecos (II)

Día 3: Rabat – Chefchauen

La verdad es que este día fue de transición. Ya había visto gran parte de Rabat y el autobús me llevaría al “tan deseado” pueblo de Chefchauen no saldría hasta las 14:30 del medio día (aún no sabía si sería posible llegar debido a que no tenía el billete comprado y el señor del hotel me había advertido que la compañía CTM siempre iba llena).

Me levanté temprano para subir a la planta más alta del hotel, desde donde había unas buenas vistas de la ciudad. Allí desayuné como un campeón, ya que entraba con el precio de la habitación. Después, seguí el recorrido de la muralla en busca de dos puertas de entrada a la ciudad más bonitas (según el guía) y justo después de esto me dirigí a la estación de tren, donde ya había estado el día anterior, para cambiar más dinero.

Vistas desde la terraza en la que desayuné.
Vistas de Rabat desde la terraza en la que desayuné.
En busca de dos de las puertas más bonitas de la muralla de Rabat.
En busca de dos de las puertas más bonitas de la muralla de Rabat.

Después de esto, un último paseo hasta el hotel para coger la mochila y parar un taxi que me llevó a la estación de autobuses de CTM. Durante el trayecto, que duró unos 15 o 20 minutos, estuve comunicándome con el taxista con la mitad de los idiomas que deben existir y algo conseguí entender como, por ejemplo, que ese año 2013 el equipo de la ciudad disputaría el Mundial de Clubes.

Una vez llegado a mi destino, le pagué 18DH al taxista por la carrera y me despedí de mi ya nuevo amigo Neville (o alguna cosa así me dijo). En la estación, empezaron las negociaciones. Por lo que parecía, ya no quedaban plazas libres para ir a Chauen (el nombre en francés) pero eso no era nada que no se pudiera solucionar. Fue tan sencillo (y más caro) como comprar el billete como si cogiera el bus desde Casablanca. Esto me hizo recordar las palabras de Javier Reverte que decían algo así como: “en África puedes conseguir cualquier cosa, solo importa lo que estés dispuesto a pagar por ello”.

Con el billete en el bolsillo y habiendo dejado la mochila, salí con la idea de ir a la playa a pasar las tres horas que me quedaban para la salida del bus, pero terminé sentado en un banco de un parque cercano donde empecé a escribir este diario.

Pasado un buen rato, paseé por un mercado donde pude disfrutar de una infinidad de olores característicos de la alimentación marroquí. Comí una pizza y una orangina por 35DH y volví para esperar con tiempo la llegada del bus. Mientras esperaba, compré el billete para el día siguiente que me llevaría de Chaouen a Fez, el destino final de mi viaje.

Terminamos saliendo a las 15:20h, debido al retraso de más de 45 minutos, y por delante me esperaban 5 horas de viaje en un bus que parecía estar hecho para Hobbits. A pesar de lo que pueda parecer y de que no sabía donde poner las piernas y de que, a ratos, pasé un poco de frío, el camino se me hizo bastante entretenido. Sobretodo cuando, después de una hora de camino, empezó una sucesión de paisajes maravillosos donde la belleza de lo rural y la sencillez de la nada me hicieron presenciar un escenario majestuoso.

Hacia las 20:15h llegamos a un bonito pueblo, situado a los pies de la montaña. Recién llegado escuché “amigo tu eres español” y me puse a hablar con un marroquí que, como casí todos, había estado en Barcelona y me guió muy amablemente hasta encararme dirección a la medina. Así fue sucediendo con cuatro personas más hasta que llegué, en no mucho rato, a Casa Amina (reservada por 70DH) y, lo mejor de todo, es que tanta amabilidad no me costó ni un dirham. Esto fue debido a que, según los locales, Chauen es conocida por cuatro cosas: de las primeras dos no me acuerdo y las otras dos eran la marihuana y el hachís. Para su desgracia, me llevaron gratis porque su plan de negocio no resultó efectivo. 😉

Recién llegado a Chefchauen :) (I)
Recién llegado a Chefchauen 🙂 (I)

La habitación de la casa era correcta y dormí solo en una habitación triple, ya que estaban haciendo reformas. Después, una pequeña charla con el chico de la casa y una tarjeta de contacto para una probable excursión al desierto y… ¡a descubrir mundo! Enseguida me sentí como en casa. Por la facilidad del idioma, por encontrar un poco de turismo y, sobretodo, por el encanto que destila cada rincón de este pueblo.

Recién llegado a Chefchauen :) (II)
Recién llegado a Chefchauen 🙂 (II)

Antes y después del auténtico banquete del que disfruté cenando, estuve deambulado y buscando la mejor fotografía por las callejuelas que salen de la bonita plaza de Outa el Hamam, el lugar donde cené. Por 50DH probé la sopa marroquí, un couscous de pollo delicioso, acompañado de una Coca-Cola y un té verde a la menta que, sin duda, era el mejor que he bebido nunca.

Todo esto pasó mientras disfrutaba de la bonita plaza iluminada y de su ambiente, así como de una conversación que mantuve con unos gaditanos muy majos (y algo tocados, ya os he contado las características de Chauen) y la inestimable compañía de un gatito que rápidamente pasó de ser mi archienemigo (¡se quería comer mi comida!) a acurrucarse tranquilamente detrás de mi mientras cenaba.

Recién llegado a Chefchauen :) (I)
Recién llegado a Chefchauen 🙂 (III)

Al volver al hotel, me sorprendió encontrarme un grupo de “pandilleros” anglosajones que estaban haciendo una especie de “botellón”. Rehusé la invitación y, después de ponerme al día, intenté dormir. Debía ser más de la una de la mañana pero esos hooligans descontrolados ahora ya chillaban entre canción y canción. Tenían una guitarra y los diversos intérpretes lo hacían muy bien y tenían un amplio repertorio que incluía canciones en diferentes idiomas. Lástima que en ese momento solo los maldecía…

Anuncios

2 comentarios en “Diario de a bordo: Marruecos (II)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s